Danza Oriental Expresiva.
La danza oriental o danza del vientre es una de las danzas más antiguas del mundo. Combina elementos de diferentes países del Norte de África y el Medio Oriente.
Ha sido bailada sobre todo por las mujeres y se caracteriza por un conocimiento profundo del cuerpo y la capacidad de bloquear ciertas partes para poder mover otras. 

Hay movimientos fluidos, repentinos y también vibratorios.

Es una danza muy completa que aporta flexibilidad, ritmo y 
belleza a la persona que la practica. 

La danza Oriental Expresiva fusiona diferentes técnicas de danza del vientre con técnicas de danza contemporánea,
danza africana y de expresión corporal para que la persona que
lo baila pueda reconocer su propio cuerpo a través de la danza, moviendo aquellas partes que tenía olvidadas o anuladas, ayudando a que sean integradas y aceptadas. 


El proyecto ” Baila Tus Curvas ” está ideado para que la mujer asuma su cuerpo desde la aceptación, bailando con cada parte del cuerpo sin complejos, sin comparaciones y con consideración y estima hacia una misma 

Danza en Familia.
Dirigido a padres / madres con sus hijos de entre 1 y 4 años. 

Con esta actividad los niños podrán disfrutar de un rato de ritmo, contacto y movimiento acompañados por sus padres y madres. 



Las sesiones de danza en familia pretenden: 


-Estimular la escucha musical activa mediante el movimiento del cuerpo.

-Ayudar en el desarrollo de la psicomotricidad del niño.

-Favorecer el vínculo entre los padres y su hijo.

-Fortalecer el desarrollo de la personalidad y las capacidades sociales del niño.


 

Facilitadora: Susana Tarazaga.
 Dedicada a la docencia durante más de 15 años, danzaterapeuta, psicomotricista.


Las sesiones constan de:
Bienvenida con una rutina inicial
Varias propuestas de movimiento introducidas a través de la música.
Estas propuestas pueden pasar de los ritmos más tranquilos a ritmos más activos. 

Asimismo, la oferta de movimiento también irá variando.
Despedida con una rutina final.

Danza Poética.
A partir de una poesía o de un relato escrito por la persona, se investiga sobre la relación que tiene lo que ha escrito con sus propios sentimientos.
La propuesta consiste en expresar mediante el propio cuerpo, la expresión facial, de las mano, del sentido del movimiento… esas sensaciones que primeramente han salido por vía verbal.


 

Se pone en juego el mundo simbólico de cada persona, para buscar un movimiento que exprese el Mundo Interior. Es muy
 importante conocer muy bien el propio cuerpo para poder llegar
 a la palabra, así como el ritmo y la intensidad con la que se
 efectúa cada gesto.
 

Los silencios también son relevantes, dando más o menos
 dramatismo a lo que queremos expresar.

 Con la danza poética conseguiremos darle movimiento y
 forma a las palabras a través del propio cuerpo. 

Danza para embarazadas.
La práctica de ejercicio durante el embarazo es bueno tanto para la madre como para el bebé. Concretamente, la danza del vientre ayuda al cuerpo y la mente a asumir los cambios físicos y psicológicos del embarazo y en prepararse para el parto y el post parto.

 

De hecho, la danza del vientre es una de las formas más antiguas de prepararse para dar a
luz y favorece partes más rápidos y menos dolorosos. 
Mediante los movimientos suaves y ondulatorios moviliza las caderas y la pelvis, favoreciendo una mejor sujeción del feto. Además, ejercita la musculatura del suelo pélvico, lo que no sólo nos ayudará mucho en el momento del parto sino que también dará lugar a una recuperación más rápida en el post parto. La danza ayuda a fortalecer la espalda y los brazos, reduciendo los dolores y potenciando una buena forma física de cara a cuando llegue el bebé.

   

Sin embargo, los beneficios no son sólo para la madre sino que el pequeño también disfruta del baile pues se siente acariciado por la música y los movimientos oscilantes de la pelvis de su madre. Los efectos psicológicos también son destacables, ya que fomenta el buen humor y elimina la ansiedad en la mujer al poder compartir la actividad con otras mujeres en su mismo estado, aprendiendo de las que ya están más avanzadas en el embarazo y comprobando por sí mismas que bailar embarazada representa un gran placer tanto para la madre como para el bebé.

Además, se ha demostrado, que la comunicación que se establece entre los dos ya dentro de la barriga crea un vínculo que estimula el cerebro del bebé favoreciendo el lenguaje, la memoria, la concentración y en general, su bienestar físico y emocional.

Danza Oriental Expresiva.

Danza en Familia

Danza Poética

Danza embarazadas